¡Cómo quisiera mojar mis pies en tus azules aguas, Santorini!
Pasear tus callecitas blancas, Mykonos.
Sonreír a tus sabios vecinos, Macedonia.
Encontrarme con tu pasado increíble, Atenas.
En fin... soñar no cuesta nada.
Esta Cenicienta ya ha pasado por noches increíbles y por eternas tardes de tristeza. Esta Cenicienta ha amado al Príncipe azul y al vagabundo pensando que ese podía ser su cuento de hadas. Esta Cenicienta ha reído con chistes malos y ha llorado por razones que estaban más allá de ella.Esta Cenicienta ha caído y ha llenado de lodo su mágico vestido. Pero esta Cenicienta se levantó y lanzó sus zapatos de cristal bien lejos para correr en libertad.Para ser, finalmente, feliz. Por el tiempo que dure.
Así es, trilli, como siempre digo, soñar no cuesta nada :)
ResponderEliminarSoñemos, soñemos, no dejemos de hacerlo nunca, porque el día que no nos sintamos capaces de lograrlo habremos perdido todo.